A 21 °C, un cuarto al 50% de humedad relativa deja la madera con un 9,2% de contenido de humedad. La misma madera, en un cuarto al 25%, se queda en el 5,4%. Las dos cifras son celdas de la misma fila de una tabla del Forest Products Laboratory del USDA, reproducida por el servicio de extensión forestal de la Universidad de Purdue en su hoja FNR-403-W.
Entre esas dos celdas hay 3,8 puntos de diferencia. Hecha la resta sobre las propias cifras de la tabla, la madera se queda con el 59% del agua que tenía: pierde el 41% de su contenido de humedad sin que nadie la toque, solo porque el aire del cuarto ha cambiado. El 25% no es un número inventado para el ejemplo: es una de las columnas de la tabla, la zona seca del intervalo que la publicación cubre para interiores. Si la habitación donde está el instrumento llega a ese valor en enero es algo que solo dice un registro hecho en esa habitación.
Hay un límite que conviene fijar antes de seguir, porque cambia lo que estas cifras autorizan a decir. La tabla es de madera sin distinguir especie: no es una medición de granadilla, la madera densa con la que se hacen la mayoría de los clarinetes, y menos aún de un clarinete terminado. Lo que sigue es un orden de magnitud con la procedencia de cada número, no el resultado de haber medido un instrumento.
Qué es el contenido de humedad de equilibrio y qué dice la tabla
El contenido de humedad de equilibrio —abreviado EMC en la bibliografía en inglés— es la cantidad de agua que la madera acaba teniendo si se la deja el tiempo suficiente en un aire con una temperatura y una humedad relativa fijas. Se expresa en porcentaje del peso de la madera seca. La hoja de Purdue titula la tabla así: «Table 1. Equilibrium wood moisture content (EMC) for a given relative humidity and temperature» («contenido de humedad de equilibrio de la madera para una humedad relativa y una temperatura dadas»), y acredita el origen de los datos en una línea: «Source: Wood Handbook www.fpl.fs.fed.us».
La tabla tiene una fila por temperatura, de 30 °F a 160 °F, y una columna por humedad relativa, del 20% al 95%. La fila que corresponde a una casa o una oficina es la de 70 °F, es decir 21 °C. Esa fila es la que está recogida más abajo. El mecanismo lo resume la propia publicación en una frase: «If the temperature and relative humidity change the moisture content of the wood will change» («si cambian la temperatura y la humedad relativa, cambiará el contenido de humedad de la madera»).
Que las columnas de la tabla empiecen en el 20% no es un adorno: existen porque esos valores se dan dentro de los edificios. La tercera columna de la tabla de abajo no está en la fuente; es la resta entre cada valor y el 9,2% que corresponde al 50%, añadida aquí para que se vea el tamaño del salto.
| Humedad relativa del cuarto (a 21 °C) | Contenido de humedad de la madera | Diferencia respecto al 9,2% |
|---|---|---|
| 70% | 13,1% | +3,9 puntos |
| 60% | 11,0% | +1,8 puntos |
| 50% | 9,2% | referencia |
| 40% | 7,7% | −1,5 puntos |
| 30% | 6,2% | −3,0 puntos |
| 25% | 5,4% | −3,8 puntos |
| 20% | 4,5% | −4,7 puntos |
Por qué esta tabla no es la de tu clarinete
La curva del USDA describe el comportamiento medio de la madera, y la bibliografía de conservación de instrumentos avisa de que hay que corregirla por especie. Robert Barclay, en el manual del CIMCIM (el comité de museos e instrumentos musicales del ICOM), escribe que el gráfico de equilibrio «needs correction for individual wood species» («necesita corrección para cada especie de madera») y añade que «The actual amount of shrinkage or swelling depends on the density» («la contracción o la hinchazón reales dependen de la densidad»). La granadilla está en el extremo denso de esa escala.
La medición directa que existe publicada sobre esta madera no cierra el hueco, pero da una referencia. Un artículo del Journal of Wood Science sobre Dalbergia melanoxylon —la especie de la granadilla, llamada African blackwood en inglés— mide el contenido de humedad del duramen secado al aire, la parte interna y oscura del tronco que se usa para los cuerpos de los instrumentos: 8,24% en un lote y 8,88% en otro. Las tablas de ese artículo no indican a qué humedad relativa se acondicionaron las probetas, así que esos valores no se pueden emparejar con una celda concreta de la tabla del USDA.
Lo que sí permiten es situar la discusión. Un duramen de granadilla secado al aire se mueve en la misma zona de la tabla que una madera cualquiera entre el 40% y el 50% de humedad relativa, no en una escala distinta. El argumento de que la granadilla sea una excepción al mecanismo no sale de esas mediciones.
Lo que declara el fabricante sobre la granadilla
Püchner, constructor alemán de oboes y fagotes, publica una página sobre la madera de sus instrumentos. Allí describe un secado natural largo: «The process of natural drying lasts a minimum of 15 years at Puchners» («el proceso de secado natural dura un mínimo de 15 años en Püchner»), con la madera en bruto «drilled with a longitudinal rough bore hole to assist more equal drying from within» («con un agujero longitudinal basto que favorece un secado más uniforme desde dentro»). Sobre el resultado afirma: «Once dried and seasoned the wood absorbs very little moisture indeed» («una vez seca y estacionada, la madera absorbe muy poca humedad»), y que mantiene su forma con precisión «through the wide range of humidity brought about by alternate playing and rest» («a lo largo del amplio rango de humedad que provocan la alternancia de toque y reposo»). Da también una densidad: «With a density of up to 1.25 g/cm³ Grenadilla is the heaviest» («con una densidad de hasta 1,25 g/cm³, la granadilla es la más pesada»).
Esto es lo que la marca declara, no una medición independiente. Ninguna de las dos frases viene acompañada en esa página de un valor de contenido de humedad, de una humedad relativa de ensayo ni de un método. Tomada como declaración comercial de un constructor que lleva décadas trabajando esa madera tiene valor; tomada como dato físico, no sustituye a la tabla.
Del agua de la madera al movimiento de la madera
El contenido de humedad interesa porque de él depende la dimensión. Barclay publica porcentajes medios de cambio dimensional por cada 1% de variación del contenido de humedad: para el ébano (Diospyros spp.), 0,27% radial y 0,30% tangencial; para el roble (Quercus spp.), 0,20% radial y 0,32% tangencial. El ébano no es granadilla —son géneros distintos—, pero sirve para ver algo que la palabra «estable» esconde: una madera tropical densa no tiene por fuerza un coeficiente menor que el roble.
Con esos coeficientes, los 3,8 puntos de la tabla no son una curiosidad de laboratorio. Multiplicados por el valor tangencial del ébano dan algo más de un 1% de cambio dimensional; la cuenta es mía, los dos números son de Barclay, y el instrumento no es de ébano. El mismo manual recuerda que la madera no se mueve igual en las tres direcciones: «The ratio of reactivity between the three directions is» 1 longitudinal, 10 radial y 20 tangencial. Por eso un tubo cambia más de diámetro que de largo.
Hay un último factor que separa la teoría de lo que pasa en un estuche: la superficie. Barclay apunta que los valores teóricos se desvían de los medidos cuando hay recubrimientos de superficie, porque «they prevent or inhibit free exchange of moisture with the air» («impiden o inhiben el intercambio libre de humedad con el aire»). Un cuerpo aceitado o barnizado no deja de intercambiar agua: tarda más. La hoja de Purdue insiste en ese retraso al explicar el equilibrio —«the change takes time» («el cambio lleva tiempo»)—, y es la razón por la que la tabla describe estados finales y no lo que ocurre en una tarde. Cuánto tarda la pared de un cuerpo de granadilla en acercarse a su valor de equilibrio no lo cuantifica ninguna de las dos fuentes.
Lo que no pudimos verificar: el capítulo original del Wood Handbook del USDA, que es la fuente primaria de la tabla, quedó bloqueado al intentar descargarlo desde research.fs.usda.gov, de modo que los valores citados aquí provienen de la hoja FNR-403-W de Purdue Extension, que los reproduce y acredita. No encontramos ninguna medición publicada del contenido de humedad de un clarinete terminado, ni una tabla de equilibrio específica para Dalbergia melanoxylon; el artículo del Journal of Wood Science da contenidos de humedad del duramen pero no la humedad relativa de acondicionamiento. La afirmación de Püchner sobre la baja absorción de la granadilla no viene acompañada de ensayo ni de cifra en su página, y no hallamos un estudio independiente que la contraste. Los coeficientes de cambio dimensional de Barclay son de ébano y roble, no de granadilla. Quien quiera comprobar los valores de equilibrio puede pedir el capítulo de relaciones madera-humedad del Wood Handbook en una biblioteca universitaria de ingeniería forestal.
Datos verificados en octubre de 2026. Las recomendaciones de los fabricantes y las normas de conservación cambian. Confirma siempre en la web oficial del fabricante de tu instrumento antes de aplicar cualquier tratamiento.
Fuentes consultadas
- Purdue Extension — FNR-403-W, «Moisture Content of Wood» — tabla de contenido de humedad de equilibrio por humedad relativa y temperatura, con los datos acreditados al Wood Handbook del USDA Forest Products Laboratory.
- Robert Barclay, CIMCIM/ICOM — «The Care of Historic Musical Instruments», pp. 36-38 — corrección por especie de la curva de equilibrio, coeficientes de cambio dimensional de ébano y roble, relación entre las tres direcciones de la madera y efecto de los recubrimientos.
- J. Püchner Spezial-Holzblasinstrumentebau — «Grenadilla Wood Dalbergia Melanoxylo» — lo que el constructor declara sobre el secado natural de 15 años, el agujero longitudinal de la madera en bruto, la absorción de humedad y la densidad de hasta 1,25 g/cm³.
- Journal of Wood Science — «Flow deformation characteristics of African blackwood, Dalbergia melanoxylon», tabla 1 — contenido de humedad medido en duramen de granadilla secado al aire, sin indicación de la humedad relativa de acondicionamiento.