Guardar un clarinete de madera en Madrid en verano: 41 puntos de oscilación y ningún mapa oficial

El armario donde descansa un clarinete de madera en Madrid atraviesa cada año un recorrido de 41 puntos de humedad relativa (HR). La cifra sale de los valores climatológicos normales de la Agencia Estatal de Meteorología para el periodo 1981-2010, estación Madrid Aeropuerto, indicativo 3129: la HR media de julio es del 35% y la de diciembre del 76%. No son dos extremos sueltos, son dos medias mensuales de una serie de treinta años, y entre ellas está el ciclo completo que la madera recorre sin que nadie la mueva de sitio.

La serie mes a mes de esa misma estación permite ver la forma del recorrido: 74% en enero, 67% en febrero, 58% en marzo, 56% en abril, 52% en mayo, 42% en junio, 35% en julio, 37% en agosto, 48% en septiembre, 63% en octubre, 72% en noviembre y 76% en diciembre, con una media anual del 57%. El descenso ocupa cinco meses y la recuperación, tres. La media anual del 57% es el dato menos informativo de toda la lista, porque es el único punto del año en el que el aire casi nunca está.

Ese es el número con el que conviene planificar dónde se guarda el instrumento, y es también el que vuelve inútil la pregunta más común. Lo que distingue a una ciudad española de otra, para esto, no es si el aire es seco o húmedo: es si se mueve mucho o poco. Y, como se verá, la ciudad más húmeda de las cuatro que hemos comprobado es justamente la más quieta.

Los 41 puntos de Madrid, y de dónde salen

Los valores climatológicos normales son el promedio de treinta años para cada mes del calendario, estación por estación. En la tabla de cada estación, la humedad relativa media aparece en la columna encabezada con una H, que la propia AEMET define como «Humedad relativa media (%)». Es un dato oficial, publicado por la agencia y descargable estación a estación.

Para Madrid Aeropuerto, el mínimo de la serie cae en julio con 35% y el máximo en diciembre con 76%. La diferencia entre esos dos meses es de 41 puntos. Dicho de otro modo: el aire que rodea el estuche en diciembre contiene, en proporción a lo que podría contener a esa temperatura, más del doble de agua que el de julio.

Hay un segundo rasgo de la serie madrileña que importa tanto como el máximo y el mínimo: la rapidez del tramo de otoño. De septiembre a octubre la HR media sube quince puntos, de 48% a 63%, y de octubre a noviembre sube nueve más. El tramo de primavera, en cambio, baja con menos pendiente. El año no es simétrico.

El eje no es España seca contra España húmeda, es estable contra oscilante

Comprobamos otras tres estaciones de la misma serie de la AEMET y el resultado reordena el mapa mental. Zaragoza Aeropuerto, indicativo 9434, va de 47% en julio a 76% en diciembre: 29 puntos, con media anual del 61%. Sevilla Aeropuerto, indicativo 5783, va de 44% en julio a 74% en diciembre: 30 puntos, con media anual del 59%. Las dos ciudades que la conversación corriente coloca en el extremo seco oscilan menos que Madrid.

El contraste fuerte está en la cuarta. En A Coruña, indicativo 1387, la HR media no baja del 72% en ningún mes ni sube del 77%: 75% en enero, 73% en febrero, 72% en marzo, 73% en abril, 75% en mayo, 76% en junio, 77% en julio, 77% en agosto, 76% en septiembre, 77% en octubre, 77% en noviembre y 75% en diciembre, con media anual del 75%. El recorrido anual completo es de cinco puntos. Y su mes más húmedo no es diciembre: son julio, agosto, octubre y noviembre, empatados en 77%.

La consecuencia para quien guarda un instrumento es directa y poco intuitiva. Un clarinete en A Coruña vive todo el año en un aire húmedo y casi inmóvil; un clarinete en Madrid vive en un aire que recorre 41 puntos cada doce meses. Son dos problemas distintos, y el segundo no se resuelve sabiendo la media anual de la ciudad.

Lo que estas cifras esconden: son medias mensuales

Hay una advertencia que cambia el tamaño del problema, y va en una sola dirección. Los valores normales son medias de treinta años para cada mes; una media aplana. Dentro de un julio madrileño hay madrugadas con la HR muy por encima del 35% y tardes muy por debajo, y ese ciclo diario desaparece al promediar. Lo mismo ocurre con los años: un julio seco y un julio húmedo se compensan dentro del mismo número.

Por tanto los 41 puntos de Madrid no son la oscilación que soporta la madera, son su cota inferior. La oscilación real a la que está sometido un instrumento es mayor que la que se lee en la tabla, nunca menor. Esto vale para las cuatro estaciones, y vale igual para los cinco puntos de A Coruña, donde el margen diario también quedará por encima de cinco.

Para medir lo que de verdad ocurre dentro de una habitación concreta hacen falta registros propios de ese cuarto, no la serie de un aeropuerto. La serie de la AEMET sirve para otra cosa: para saber qué régimen de clima le toca a la ciudad y cuánto se mueve a lo largo del año.

Qué dice el CCI sobre una oscilación de ±20 puntos

El Canadian Conservation Institute, en su ficha sobre humedad relativa incorrecta, publica una tabla (su tabla 1) que cruza el tamaño de la fluctuación con la sensibilidad del objeto. Para una fluctuación de ±20% HR y un objeto de sensibilidad alta, la celda dice «Small-severe damage» —«daño de pequeño a severo»—. Entre los ejemplos de esa categoría de sensibilidad alta, en la fila de la madera, la ficha incluye literalmente «Many musical instruments» —«muchos instrumentos musicales»—.

Esa magnitud de ±20 puntos es la que está en juego en Madrid, Zaragoza y Sevilla si se mira el recorrido anual. Pero la comparación hay que hacerla con una reserva escrita, porque la tabla del CCI no se construyó para amplitudes estacionales entre medias mensuales: mide el tamaño de una fluctuación, y la propia página advierte que «This page refers only to mechanical damage due to the fluctuation, and assumes a fluctuation long enough for the objects to completely respond» —«esta página se refiere solo al daño mecánico debido a la fluctuación, y supone una fluctuación lo bastante larga para que los objetos respondan por completo»—.

Con esa reserva, el uso honesto de la cifra es como orden de magnitud y no como pronóstico. El recorrido estacional de Madrid está en la franja que el CCI asocia a daño de pequeño a severo en objetos de sensibilidad alta, y el de A Coruña queda muy por debajo de ella. Qué franja de humedad conviene mantener alrededor del instrumento es otra discusión, y esta tabla no la resuelve.

La humedad relativa existe como columna, no como mapa

Al buscar un mapa oficial de humedad relativa de España para situar una ciudad cualquiera, el resultado es que ese documento no consta en las publicaciones que hemos podido abrir. El dato existe, pero solo en forma de columna dentro de la tabla de cada estación.

La propia página de ayuda de los valores climatológicos de la AEMET lo deja ver: al enumerar las variables de los valores normales lista trece —precipitación máxima diaria media, precipitación acumulada, precipitación acumulada estacional, los cuatro recuentos de días de precipitación, temperatura media, temperatura mínima media, temperatura máxima media, clasificación climática de Köppen, número medio de días de nieve e insolación— y la humedad relativa no figura entre ellas, aunque aparezca como columna H en la tabla de cada estación.

Las publicaciones cartográficas van en la misma dirección. El Atlas climático ibérico se presenta como «un atlas climatológico para las series normales de precipitación y temperatura», esas dos variables. Los Mapas climáticos de España (1981-2010) declaran que «Los elementos climáticos considerados han sido principalmente la temperatura del aire y la precipitación», a los que suman días de nieve, granizo, tormenta y niebla, insolación y evapotranspiración de referencia. Y el capítulo de Clima del Atlas Nacional de España del Instituto Geográfico Nacional, en su edición de 2019, contiene treinta y siete mapas —nueve de temperatura, ocho de precipitación, cuatro de hidrometeoros, cuatro de radiación, nubosidad e insolación, dos de evapotranspiración y balance hídrico, ocho de situaciones atmosféricas, uno de red de estaciones y uno de clasificación de Köppen— y ninguno de humedad relativa; la humedad del aire aparece allí solo como factor de la evapotranspiración potencial.

No consta en estas cuatro publicaciones, que es distinto de decir que no exista en ningún lugar. Para quien quiera situar su ciudad, el camino practicable es el que hemos seguido aquí: entrar en los valores climatológicos normales de la AEMET, seleccionar la estación más próxima y leer la columna H mes a mes.

Estación (indicativo) HR media de julio HR media de diciembre Recorrido anual, en puntos HR media anual
Madrid Aeropuerto (3129) 35% 76% 41 57%
Sevilla Aeropuerto (5783) 44% 74% 30 59%
Zaragoza Aeropuerto (9434) 47% 76% 29 61%
A Coruña (1387) 77% 75% 5 75%

Lo que no pudimos verificar: ningún mapa oficial de humedad relativa de España. Lo buscamos en la página de ayuda de los valores climatológicos normales de la AEMET, cuya lista de trece variables no incluye la humedad relativa; en la presentación del Atlas climático ibérico, que se declara de precipitación y temperatura; en la ficha de los Mapas climáticos de España (1981-2010), que enumera sus variables sin la humedad relativa; y en el capítulo de Clima del Atlas Nacional de España del IGN (2019), cuyos treinta y siete mapas no incluyen ninguno de humedad. No consta en estas cuatro publicaciones, y no afirmamos que no exista en otra. Tampoco pudimos obtener datos horarios ni diarios de humedad para cuantificar cuánto mayor es la oscilación real que la que muestran estas medias mensuales: la cota inferior de 41 puntos en Madrid es lo único que la serie normal permite afirmar. El lector puede confirmar cada valor entrando en los valores climatológicos normales de la AEMET y seleccionando los indicativos 3129, 5783, 9434 y 1387.

Datos verificados en octubre de 2026. Las recomendaciones de los fabricantes y las normas de conservación cambian. Confirma siempre en la web oficial del fabricante de tu instrumento antes de aplicar cualquier tratamiento.

Fuentes consultadas

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